Para ver el sitio correctamente debe tner instalado el flash player 7. Para descargarlo presione aquí

 

 
BUSCADOR
   
 

libreria online

   
Yo queria bailar. Carlos Gavito, vida, pasión y tango
Plazaola Ricardo
Biografías
Colofón:04/02/2008
 
Editorial:
ISBN:978-9870229681
[consultar]
128 páginas
Castellano
 
Sinopsis:
Un extraordinario milonguero, creador de un estilo absolutamente distinto (lo han llamado “el bailarín inmóvil”) relata historias vividas durante 40 años de viajes por el mundo y deja explícitos para siempre los fundamentos y secretos de su exquisito baile. CARLOS EDUARDO GAVITO (27-4-1943 / 1-7-2005) nació en La Plata, vivió de chico en Avellaneda y de grande en el mundo entero. Viajó durante más de 40 años y conoció más de 90 países. Hablaba perfectamente cuatro idiomas, además del propio, y se hacía entender en otros como el ruso, el alemán o el japonés. Comenzó a bailar cuando aprendió a caminar y no paró más. A mediados de los 90 su renombre internacional rebotó a Buenos Aires con su consagración en la compañía Forever Tango. Su vida es un sinnúmero de historias asombrosas y de cifras sorprendentes, pero hay algunas estadísticas que quedarán para el asombro incierto: los tangos que escuchó, las horas de su vida que pasó bailando, la cantidad de gente que se emocionó con la precisa delicadeza de sus pasos, y la de personas que salieron a bailar después de verlo.
 
 

Prensa

  Plazaola Ricardo

Ver obras del autor
Yo queria bailar. Carlos Gavito, vida, pasión y tango
 
 
RICARDO PLAZAOLA (4-2-1951) hizo una exitosa carrera en periodismo. Comenzó a mediados de los años 70 en el diario La Calle y luego en revistas como Goles y Siete Días. Pasó por los diarios Tiempo Argentino y Página 12 y por los noticieros de radio Mitre (que dirigió durante 12 años) y de Canal 9, y es docente en la escuela de periodismo TEA. Conduce en radio el programa Bailo Tango, referido específicamente al mundo de las milongas. Cuando conoció a Gavito, nació la admiración. Poco después llegó el afecto. Un día, Gavito supo que no le quedaba mucho tiempo para dejar sus ideas y sus aventuras, y pensó que Plazaola era la persona indicada para escucharlo y entenderlo. Este libro es el resultado de largas charlas (“insuficientes, apuradas”) que mantuvo Plazaola en el pequeño departamento de la calle Lima en el que Gavito se refugió al final de su vida.
 



 

 
VOLVER