El amor, el barrio, los amigos, la tristeza, el café, las mujeres, estar en las buenas y en las malas, Buenos Aires, la nostalgia, el engaño y la traición, y muchas otras pasiones y obsesiones de los argentinos fueron contadas y cantadas a través del tango y sin olvidarse de que muchas relaciones de parejas comenzaron abrazados a su compás.Justamente en uno de esos encuentros comenzó nuestra historia que conllevó a todas esas intrigas.Fue en el comienzo de la primavera de 1946 que Lucía con el candor de su juventud se enamoró de Julio, un joven apuesto y ganador que supo envolverla en sus redes y manipularla a su antojo.Esta no es una historia más, sino la historia de una mujer extraordinaria. |