Los nombres de las calles de nuestro pueblo son parte del patrimonio histórico local, pues desde el año 1895 nuestras autoridades vienen identificando el lugar donde vivimos con un nombre. Nombre que con un número indica precisamente donde está nuestra casa, donde tenemos nuestra familia, donde tal vez engendramos a nuestros hijos y muchas veces donde pasamos nuestra infancia junto a nuestros padres y aún nuestros abuelos.Salvo las pocas personas que por circunstancias diversas tienen que cambiar su domicilio repetidamente, la mayor parte de nosotros pasamos nuestra vida en no más de tres o cuatro casas, cada una de las cuales marca nuestra memoria con recuerdos que generalmente evocamos con nostalgia. En nuestra casa está el hogar, que significa calor, tranquilidad, afecto y al que tenemos siempre necesidad de volver, el mismo ocupa gran parte de nuestra vida.Pese a lo anterior, muchas veces no sabemos quien es el personaje que marca el camino; y el nombre también nos pertenece y la mayor parte de las veces deberíamos estar orgullosos que él sea el que guíe hacia nosotros. De ahí la importancia de éste libro, que trata de iluminar nombres o figuras que enriquecen nuestra historia. |