Relato actuado, narración poética, música, artes escénicas, juego didáctico y títeres. Todo eso y más, es Visitas Animadas. Algo que empezó en 1996 como visita guiada animada para niños en un museo, se transformó en una estrategia didáctica de vanguardia de difusión de la obra plástica argentina y se convirtió en un programa cultural educativo con formato de espectáculo. Presentado en múltiples lugares, ha sido reconocido de Interés por la Ciudad de Buenos Aires, La Nación y la Provincia de Córdoba. Pinturas y esculturas de diecisiete artistas plásticos argentinos trascendentes como Eduardo Sívori, Agustín Riganelli, Emilio Pettoruti y Juan Del Prete, para nombrar algunos, y contemporáneos, como Rosemary Gerdes, Antonia Guzmán, Miguel Ocampo, Giancarlo Puppo, entre otros, le ha valido a su autora, la Profesora María Angélica Zinny, como fuente de inspiración para crear guiones en interrelación con las artes y elaborar un espectáculo educativo a partir de las escenografías protagónicas – las obras de arte- no sólo visual, sino para todos los sentidos. Y para un público universal reparando en sus características propias. Porque “aprender a observar es aprender a pensar”. Porque “orientar la observación puede ser un espectáculo y el espectáculo puede ser educativo”, son las premisas.Rico en contenidos, reflexiones y propuestas, vale zambullirse en la lectura de Visitas Animadas, una experiencia de educación informal por el arte que logra conmover a un niño de cinco años ante una pintura de reminiscencia metafísica, o moviliza a una niña de cuatro plantear el tema de la muerte. Que activa el infante de los adultos o que sirve de disparador a los docentes para otros proyectos y de guía para el análisis de obra.Porque difundir y promover nuestras artes plásticas fortalece la identidad nacional más allá de los circuitos convencionales y de las relaciones interinstitucionales (museo-galería-escuela). El arte lo vale y el nuestro, más.Bienvenidos al libro, con la alegría de compartirlo. |