-Memorias de un hombre mediocre-, de Cosme Mariño (1847-1927), refleja el itinerario cumplido por un hombre que se constituyó en el líder del Espiritismo Argentino y fue, al mismo tiempo, una personalidad destacada, aunque poco conocida hasta ahora, de la sociedad de su tiempo.
En ese recorrido existencial que parte de sus recuerdos de infancia de la época de Rosas, fue dejando impresa una multiplicidad de observaciones y anécdotas y el relato de costumbres y acontecimientos, personales y familiares a veces y, muchas otras, propios de la vida sociopolítica argentina, que son analizados en profundidad.
Sus años de estudiante junto a Carlos Pellegrini y Pirovano, su amistad con José C. Paz y Aristóbulo del Valle, su nombramiento como Director del diario La Prensa, en oportunidad de su fundación, y su labor periodística; la tarea humanitaria en ocasión de dos graves epidemias, su presidencia del Hospital San Roque (en Dolores), sus impresiones sobre Urquiza, Mitre, Roca, Sarmiento, Alsina, Yrigoyen, etc., aparecen en un registro pormenorizado y ameno que incluye matices desconocidos.
La búsqueda de la Verdad que impulsaba a su espíritu le permitió conocer la filosofía espírita - racional, ética, no dogmática, abierta al libre pensamiento - y lo convirtió en su mayor exponente en forma integral (intelectual-moral- activa).
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