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Claves para trascender el blindaje emocionalEl valor de sentirEl valor de sentirJosé Menna José Menna - Laura Pommorsky Laura PommorskyJosé Nicolás Menna nació en Coronel Dorrego, Buenos Aires, en 1964. Se formó y trabajó inicialmente como periodista. Luego de recibirse de psicólogo, pasó a dedicarse con exclusividad a la clínica y la docencia, tareas que desarrolla en la actualidad. Ha retomado su actividad como comunicador y orador. De orientación existencialista y humanista, tiene formación en logoterapia y en la actualidad indaga en nuevas corrientes de pensamiento. Co dirige el Proyecto Presencia, conduce un programa de radio y es autor del libro Siendo Hombre y Siendo Humano, (Dunken, 2008). Laura Pommorsky nació en Bernal, Buenos Aires, en 1968, psicóloga egresada de la U.B.A; su formación inicial de posgrado fue psicoanalítica hasta que en el año 2003 se acercó al existencialismo, se formó como logoterapeuta y en la actualidad es doctoranda de la Universidad de Flores, docente de grado y de posgrado, psicóloga clínica y logoterapeuta, investigadora y comunicadora social. Impulsa junto a José Menna, la idea del Realismo Operativo, perfilada en este libro, como una nueva concepción actitudinal aplicable al encuadre terapéutico.Los autores indagan sobre el universo de las emociones y los sentimientos humanos desde una perspectiva teórica humanística y existencial, enriquecida con la experiencia acumulada a través de la práctica clínica y la propia experiencia personal. Hallan en estas manifestaciones humanas un lenguaje y una lógica –a menudo soslayada, reprimida y oculta– plena de claves para la evolución personal, la mejora de la calidad de vida y el desarrollo armónico del plano vincular de las personas. Emociones y sentimientos contienen lo más elevado del núcleo espiritual de la persona, pero el contacto con ellos es a menudo tomado con reticencia por los individuos. Los autores describen como funciona la compleja trama defensiva a través de la cual huimos de nuestros sentimientos y emociones y lo que ellos quieren manifestarnos. Muestran como, con el paso del tiempo, se llega a desarrollar una estructura defensiva a la que denominan el blindaje emocional, que “protege” de esos peligros fantaseados y sostiene la ilusión de certidumbre. No obstante, ese blindaje protector es a la vez una prisión, un condicionante severo para el despliegue de la vida en plenitud y para la adhesión a valores de experiencia y; sobre todo, aquel sobre el cual los autores más se detienen a indagar: el amor.Proponen y se ocupan, finalmente, de la toma de conciencia y el autoconocimiento como vía eficaz para integrar la dimensión afectiva y espiritual y tener una vida completa. Vida que tendrá –necesariamente– obstáculos, sinsabores y dificultades pero que, transitada de manera auténtica y con una predisposición productiva, sigue siendo el mejor camino posible para la vida humana.* * * |