Han pasado milenios desde que tuvimos ese portal.Quien sabe cuanto tiempo más pasará hasta que tengamos el próximo.Esta vez no será una excursión de visita y cacería.Esta vez tomaremos ese lugar para colonizarlo.Sabemos que el trauma causado con nuestras últimas incursiones dejó una profunda huella por generaciones. Fue una lástima no proteger ese portal, habríamos ganado años de preparación para dominar ese plano. Pero no caigamos en los errores de los mortales, aunque su sangre contaminó nuestra estirpe, fue la única manera de prepararnos para este nuevo ingreso.Mientras tanto el mundo cambió, lejos de perfeccionar sus artes guerreras y cognitivas sólo se preocuparon de ampliar su razonamiento y la manera de matarse con el metal, por suerte para nosotros esta vez no tendrán el tiempo para detectar quien de sus propios congéneres nos sirve de nexo entre nuestros planos. Nunca podrán suponer que uno de ellos es la puerta para nuestro ingreso.Por desgracia el uso de sus capacidades de raciocinio nos jugó en contra, dado que ya no tiene jerarquía entre ellos mostrar sus poderes mentales, el cruzamiento de los mejores individuos dotados de estas capacidades con el resto de la humanidad redujo la probabilidad de nuestro retorno al mero azar.Esta casualidad de encontrar un individuo que puede permitirnos el paso es inesperada, aunque no podamos ingresar a su mundo más que de uno a la vez ya es suficiente para sentar las bases de nuestro nuevo reino.Imbéciles ellos, matándose entre si por lo que les pertenece por derecho, su propia tierra, causan pena. Mezquinarse un planeta que alcanza para todos ellos y mucho más por la simple consigna de la codicia, no se merecen ese lugar.Pero dejemos de gastar tiempo en esos animales, a fin de cuentas hay muchos otros seres en ese planeta más interesantes que esos primates.
Juan Pablo Gochez es Técnico Superior en Artes Visuales, Diseño y Comunicación recibido en el Instituto A. Ruiz de Montoya.Ha participado en numerosas exposiciones (individuales y colectivas) desde el año 2005.